viernes, 28 de febrero de 2014

Adiós al maestro de maestros

Ya ha llegado el viernes y hoy termina una semana (laboral) complicada y llena de emociones. Una vez más tengo que pediros disculpas por no poder pasarme más a menudo por aquí, sé que me seguís y por ello quería disculparme de nuevo, por no poder tener todo lo actualizado que querría este blog que empecé hace unas semanas con muchísima ilusión. Y la sigo teniendo ¿eh? 

No podía despedir la semana sin hablar de él, el maestro de maestros, quien con sus manos sabía amar a una guitarra mejor que nadie: Paco de Lucía. El guitarrista gaditano nos dejaba hace dos días a los 66 años. Un infarto se llevaba por delante al hombre que supo colocar el flamenco en el lugar que se merecía. Estaba en Cancún (México) jugando en la playa con sus hijos pequeños cuando empezó a sentirse mal. Hoy Madrid recibe su cuerpo sin vida para homenajearle como lo que fue: un artista que será eterno. 



La noticia nos sorprendía a todos el miércoles alrededor de las siete de la mañana. Un tweet del productor Capi daba la voz de alarma pero ningún medio se atrevía a confirmar la noticia. Nosotros estábamos en directo en Las Mañanas Kiss y tampoco quisimos adelantar nada en el programa. En temas así hay que ser cuidadoso y para eso las redes sociales son bastante traicioneras. El mensaje era de una fuente fiable, sí, era Capi, pero ¿quién nos aseguraba que su cuenta no había sido hackeada


Después de varias llamadas, la triste noticia se confirmaba: Paco de Lucía había fallecido. Ya a las nueve de la mañana todos hablábamos de ello y Twitter se volcaba con la noticia, llegaban los primeros mensajes de condolencias, palabras preciosas para el que muchos artistas consideraban su faro, su guía (Lo dijo Javier Limón en un precioso artículo publicado en El País)

Paco de Lucía merecía que Las Mañanas Kiss cambiasen sus contenidos y así lo hicimos, antes de terminar el programa le hicimos nuestro más sincero homenaje recordando su figura y sus primeros años en la música: a los 7 años cogió por primera vez un guitarra y ya no se separaron nunca más.




Alejandro Sanz fue quien me acercó hace muchos años ya a la figura de Paco de Lucía. Era su compadre y su compañero en el mundo de la música. Junto a él compuso Mi primera canción, una de mis favoritas y no solo porque mi artista favorito utilizara mi nombre en la letra, también porque de fondo destacaban los acordes de la guitarra de Paco de Lucía.


No os engaño si os digo que en quien primero pensé al conocer la noticia fue en Alejandro Sanz. Sabía cuanto le quería y admiraba. Por eso me impresionaron y mucho los mensajes del madrileño en Twitter.




Ponía yo el otro día en la red social que "a veces los paralelismos asustan y pellizcan el corazón". Muchos me preguntasteis que a qué me refería. Hoy, 28 de febrero, hace dos meses que despedí a mi tío. Él también tenía 66 años cuando un infarto decidió terminar con todo. 


viernes, 21 de febrero de 2014

Pensando en cambiar de look

Sí, ya lo sé... ya sé que los que me vais conociendo estáis pensando: "la cantidad de veces que Marta ha dicho eso de que quiere cambiar de look y luego ná de ná". Pues esta es una de esas muchas veces que me vuelve a rondar por la cabeza y quería compartirlo con vosotros. Hay épocas en la vida de una persona que necesita hacer un cambio (más o menos radical) en algún aspecto de su vida. Alguna vez os ha pasado también a vosotros ¿no? Algunos son más radicales y cambian de trabajo, de ciudad... y otros, como yo, pensamos en que mirarnos al espejo en un momento dado y vernos diferentes también puede ser un cambio importante. Cómo envidio a los atrevidos y atrevidas que no tienen miedo de pasar por la peluquería y cortarse a lo garçon su larga melena o pasar de morenas a rubias platino (o los chicos que se cortan la coleta, que también los hay) Yo hasta ahí no llego, es una realidad. 

Recuerdo que mi cambio más radical, como el de muchas niñas, fue cuando pasó mi primera comunión. Tantos meses dejándome el pelo largo para que quedara bonito (con tirabuzones) el día de la comunión y luego... ¡Hale! Corte radical por las orejas. Eso sí, con la trenza bien guardadita en una caja para recordar el pelo tan bonito que tenía a los nueve años. Después de eso, poco cambio más. Más rubia, menos rubia dependiendo de cómo quedaran las mechas, pero siempre largo y sin flequillo. Y creo que ha llegado el momento de darle un aire diferente al look.

Llevo tiempo dándole vueltas a la idea de probar con el flequillo. De hecho, tengo que confesar que las últimas 3 ó 4 veces que he ido a ver a mi peluquera (Sandra) se lo he propuesto pero en el último momento, cuando va a coger las tijeras para meterle mano, me echo para atrás. ¿Sabré peinármelo bien a las 4 de la mañana? ¿Terminará con una horquilla lateral hasta que me crezca lo suficiente como para dejar de considerarlo flequillo? ¿Me quedará bien? ¡Cuántas dudas existenciales! He hecho la prueba (con una peluca) y el resultado me gusta pero... ¿quedará así con mi pelo real?

La foto es rara, lo sé. Era una fiesta de disfraces. Se supone que soy Courtney Love 
Bueno, veremos si esta vez es la definitiva o terminaré pasando por la pelu a repasarme las mechas y recortarme las puntas. 

Quería aprovechar para felicitar a Elsa Pataky y Blanca Suárez que esta semana estrenan blog. Las dos actrices se suman al mundo blogger y seguro que con mucho éxito. La primera porque dentro de unos meses va a repetir maternidad y por partida doble y seguro que cuenta cosillas de su embarazo y la segunda, la guapérrima Blanca Suárez, porque es la chica de moda y yo creo que la gran desconocida. Me encantará poder conocer algo más sobre ella a través de sus posts

Dicho esto... solo me queda desearos feliz fin de semana. Yo tengo celebración de un cumple muuuuy especial, ¡el de mi madre! Hasta el lunes. 

martes, 18 de febrero de 2014

Buceando en las profundidades del mar

Qué parado esta esto ¿no? Lo sieeeento... culpa mía y solo mía. Hay días que me cuesta sacar algo de tiempo para contaros todo lo que quiero contaros. Ya os lo decía en otra entrada, hay días en los que 24 horas no son suficientes para todas las cosas que quiero hacer. Y así me pasa... que el reloj marca un nuevo día y sigo acumulando cosas en mi lista de 'cosas pendientes'.

Entre toda esa vorágine que, normalmente se agradece pero a veces agota, este fin de semana decidí tomarme un respiro y hacer un paréntesis para coger aire fresco. También buscando algo de sol y huyendo de los días grises que desde hace semanas nos acompañan en Madrid, no os lo voy a negar. Y con ese objetivo me fui hasta la preciosa Valencia que me iba a recibir con 22 graditos en sus calles. Es cierto que después de haberte levantado a las 4 de la mañana, cuesta un poco coger el coche y hacerte 370 kilómetros pero la ocasión y la compañía lo merecían. Y lo merecieron, ya lo creo. Tuvimos paseo por la playa, por el circuito de Fórmula Uno (qué pena da verlo casi abandonado) y una buena paella en plena Malvarrosa... qué paella, madre mía. Seguro que hay mil sitios estupendos y los valencianos lo podréis decir mejor pero yo fui a uno que me recomendó mi padre (de sangre valenciana) y al que iba sus padres cuando era pequeño. Se llama La Rosa y lleva abierto desde 1925. Hacen las mejores paellas que he probado nunca y mira que mi padre hace buenas paellas. 

Para terminar el día nos fuimos al Iberia Festival a disfrutar de buena música en directo en el Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias... ¡qué sitio tan impresionante y qué buenos los grupos de los 80 y 90 que se subieron al escenario!

Para terminar el fin de semana decidimos sumergirnos en las profundidades de los océanos para ver las maravillas de la naturaleza que se esconden bajo el mar... Cuatro horas en el Oceanogràfic que dieron para mucho, entre otras cosas, para hacer nuevos amigos como los que os enseño en las fotos. 

Después de un fin de semana de desconexión tocaba volver a la rutina y empezar la semana y... ¡en ello estamos! Un beso fuerte. 









Y aquí os presento a mi nuevo mejor amigo... ¿Le ponemos nombre? :-)


Por supuesto, no podía faltar la foto con la gran paella (la comimos entre dos, sí)



jueves, 13 de febrero de 2014

Día Mundial de la Radio

¡Feliz Día Mundial de la Radio a todos! Así hemos empezado el programa de hoy de Las Mañanas Kiss porque este no es solo un día de celebración para los profesionales que forman parte de este medio, es también el día de todos los oyentes. La radio no es más que un canal de comunicación en el que participan dos actores: los emisores (locutores) y los receptores (los oyentes). Sin uno de los actores, el canal no tendría sentido así que ¡muchas felicidades a todos!

Es muy emotivo recordar todos los momentos que han formado parte de la historia de la radio y hacerse una idea de todos los que quedan todavía por escribir. El programa de hoy ha ido de eso y han salido momentos míticos como la cobertura en directo del Golpe de Estado del 23-F (SER) o la retransmisión en vivo por parte de RNE de la llegada de Neil Armstrong a la Luna... ¡Cuánta emoción transmitían las palabras del locutor sabiéndose testigo de excepción de un momento que iba a pasar a la historia! Cómo no, también hemos recordado esa radio hecha para mujeres que comenzó en los 50 con el Consultorio de Elena Francis cuando la radio era el electrodoméstico más importante de la casa. 

Es verdad que todos tenemos un 'momento de la radio', un momento clave que recordamos en el que la radio ha sido la protagonista... Yo me acuerdo a la perfección del primer día de mis primeras prácticas en Onda Cero Ibiza. Qué nervios tenía y qué ganas de absorber todo el conocimiento que pudiera de verdaderos profesionales. Cual fue mi sorpresa cuando al llegar a la emisora me encontré con Gomaespuma, ese día hacían el programa desde Ibiza. Fue una auténtica gozada y algo que nunca se me olvidará.

Está claro que la radio está cambiando y que las nuevas tecnologías la han obligado a adaptarse pero, sinceramente, no comparto la opinión de aquellos que aseguran que tiene los días contados: ella es pura magia y con eso no se puede terminar. 

Esta ha sido nuestra foto de felicitación del Día Mundial de la Radio



¡Hasta mañana! 

martes, 11 de febrero de 2014

Desfilando en los Goya

Lo prometido es deuda, ya os dije ayer que estaba preparando un post especial con la alfombra roja de los Goya, con los estilismos que más me gustaron. En la primera semana del blog ya os conté lo mucho me gustaba ver los paseíllos por las alfombras rojas, los vestidazos que lucen las actrices, lo elegantes que van los actores... y que siempre he soñado con ponerme algún día uno de esos modelos. De ilusiones también se vive, oye. 

Este domingo era nuestro cine el que celebraba su día grande en una ceremonia que, voy a ser sincera, me aburrió bastante. No sé qué pasa pero cada año se hacen más tediosas y me da a mi que no solo para los espectadores. Ya corre por Internet la imagen de una de las invitadas "divirtiéndose de lo lindo" a juzgar por la efusividad de sus aplausos. Al margen de la gala en sí y de los premios, con lo que estoy de acuerdo en muchos de ellos, la fiesta para mi y para los objetivos de las cámaras, estaba en la red carpet (término importado del argot hollywoodiense que queda muy bien). Si hay un color que triunfó el domingo ese fue, sin duda, el azul klein, un tono muy favorecedor que lucieron, entre otras, la ganadora del Goya Marian Álvarez, Norma Ruiz o Inma Cuesta. 



De azul también aunque en una versión pastel, la esperadísima Paula Echevarría. Mucho se esperaba de ella en esta cita y, por ello, se preparó a conciencia. Ella misma cuenta en su blog como eligió su Dolores Promesas, completamente diferente al que había triunfado el año anterior. Para algunos se quedó un poco flojo. Para mi correcta, pero sin destacar. 



El negro también fue un clásico en la alfombra roja. La más elegante, sin duda, Ana Belén, que supo lucir como nadie el vestido corte sirena. Otra de las que esperábamos mucho porque siempre suele desfilar por las alfombras rojas era Blanca Suárez. No estuvo mal, es cierto, y las joyas de Tous fueron un acierto. Para algunos demasiado sobrio. Eso sí, creo que con el maquillaje acertó. Su maquilladora sabe resaltar a la perfección los ojazos de la actriz. 





Silvia Abascal llamó la atención con un complicado diseño, según ella misma, más cómo de lo que parecía al llevar un pantalón por debajo. No es mi estilo pero reconozco que su pose fue muy elegante. 



Los tonos nude también protagonizaron parte de la alfombra roja. Un tono difícil de llevar pero que estas tres actrices (Clara Lago, Macarena García y Michelle Jenner) lo lucieron a la perfección. 


¡Ah! y quién dijo que a los Goya haya que ir con vestido? Mar Regueras y Elia Galera demostraron que se puede estar muy elegante con un traje. Así de guapas posaban ellas el domingo. 


¿Qué os pareció a vosotros la pasarela de los Goya? ¡Espero vuestros comentarios!

¡Nos leemos pronto!

lunes, 10 de febrero de 2014

Volviendo a los 15 años

Marco se ha marchado para no volver
el tren de la mañana llega sin él
es sólo un corazón con alma de metal
en esa niebla gris que envuelve la ciudad
Su banco está vacío, Marco sigue en mi
le siento respirar pienso que sigue aquí
ni la distancia enorme puede dividir
dos corazones y un solo latir.

Laura Pausini


¿Quién no ha cantado este clásico de la artista italiana? Todavía me acuerdo de cuando, junto a mis amigas, cantábamos esta canción a voz en grito en el patio del colegio. Nos parecía tan grande la italiana y nos sentíamos tan mayores hablando de ese amor que se llamaba Marco... ¡Qué tiempos aquellos!

Como veis he empezado la semana muy de remember, recordando mi preadolescencia. Pero todo tiene su sentido ¿eh? ¡No me he vuelto loca de repente! El sábado Laura Pausini ofreció un concierto, bueno, un conciertazo, en Madrid con motivo de sus 20 años en el mundo de la música. Su único concierto en España en el que la italiana hizo un repaso por sus dos décadas de música, desde La soledad (que encabeza este post) hasta el Víveme que ha grabado junto a Alejandro Sanz. Fue uno de esos recitales (como algunos los siguen llamando) que cuesta que se te borren de la memoria, por la calidad vocal y humana que mostró la artista. 

De lo primero no cabe duda. Oír a Laura Pausini en directo es todo un lujo, una voz impecable, elegante, potente... Decía una pareja que estaba sentada a mi lado que "La Pausini" en directo sonaba mejor que en el CD. Y es cierto, es un auténtico espectáculo. Sobre la calidad humana, aquí tengo que reconocer que me sorprendió la soltura con la que se manejaba en nuestro idioma y la cercanía con la que hablaba a las más de 10.000 personas que llenaban el Palacio de los Deportes. Ella decía que quería desnudar su alma ante Madriz (sí, muy castiza ella) y lo consiguió. El sábado conocimos el origen de muchas de sus canciones. Una de ellas, la historia que más me conmovió, fue la de su abuela, fallecida hace algunos años, y a la que la artista estaba muy unida. De esta historia surgió uno de sus temas más bonitos, En cambio no.


Otra de las anécdotas estaba protagonizada por su hermana y su anuncio de boda. Laura recuerda la ilusión que le hizo recibir la noticia, aunque era la hermana pequeña la que se casaba antes que ella. Le preguntó a su hermana que cual era la canción que tenía la pareja para poder interpretarla durante la ceremonia, a lo que la hermana le respondió que no tenían tal canción. "¡La hermana de Laura Pausini no tiene canción de amor! ¿cómo puede ser". Contó que enseguida se metió en el estudio de grabación y que escribió una canción para todos aquellos que estuvieran enamorados, "independientemente del sexo o la raza".  

Entrañable, Pausini quiso terminar el concierto mostrando al mundo lo que ahora ocupa su corazón, a su pequeña Paola que, justo el sábado, celebraba su primer cumpleaños. Todo el estadio celebró con ella el aniversario de su pequeña cantándole en español a su niña el Cumpleaños feliz. 

Después de dos horas y media de concierto, las luces del Palacio de los Deportes se encendieron pero el show no había terminado. Cercana y agradecida, Laura Pausini decidió volver a salir al escenario para acercarse a su público y firmar autógrafos a los que estaban en las primeras filas. Un gesto con el que demostró lo mucho que quiere a su público español. 

Aquí os dejo algunas de las fotos que hice durante el concierto. No tienen muy buena calidad pero es que el teléfono no daba para mucho más. 






¡Ah! para mañana estoy preparando un post sobre los Premios Goya y la alfombra roja. Los vestidos que más me gustaron, lo que menos, las anécdotas... 

¡Nos leemos mañana! ¡Feliz lunes! 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Enamorándome (cada día) de ella

¡Muy buenos días a todos! Qué bien haber encontrado hoy también mi momento para parar el mundo... No sé qué pasa estas semanas que me faltan horas en el día, creo que tengo un serio problema de organización. Prometo (intentar) no faltar a mi cita diaria con vosotros. 

Antes de nada, quería mandar desde aquí un beso enorme y todo el ánimo del mundo a un compañero de profesión, a Paco González. Esta mañana, su mujer y su hija han sido atacadas por dos personas cuando se dirigían en coche al colegio. Aquí podéis leer la noticia. Mucho ánimo para la familia y espero que pronto se recuperen. 

Hoy me gustaría parar el mundo para hablaros de ella, de quien ocupa la mayor parte de mis días desde que me la presentaran hace ahora unos doce años. No os voy a negar que, como en toda relación, tenemos nuestros más y nuestros menos. Sí, nuestra relación también tiene "altibajos", pero lo nuestro fue un flechazo, un amor a primera vista. Al menos lo fue para mi. Ella no tiene voz para admitirlo. En realidad no tiene una sola voz, las tiene todas. A veces parece un hombre sabio seguro de sí mismo, otras veces se pone en la piel de una mujer dulce y delicada. En ocasiones es divertida y alocada y otras veces es seria y rigurosa. En algunos momentos vive de la música, en otros prefiere la palabra. Así es ella. Así es la RADIO. 



La radio, que además de ser mi modo de vida, es mi pasión. Es verdad que nada más conocerla me enamoré de ella. Desde bien joven yo tenía claro que quería dedicarme al periodismo, era una vocación que sabía que tenía y que corroboré viendo una serie de televisión. No, no era Periodistas (jejeje), era Médico de Familia. Yo quería ser Lydia Bosch en esa serie, quería trabajar en un periódico, pasar por una radio y terminar en televisión. Lo tenía clarísimo. Sabía que quería ser periodista pero no sabía que un medio como la radio me iba a llenar tanto. 

Eso lo supe en mis primeros días de Universidad. Un compañero me dijo que en la radio de la facultad buscaban gente, que era una buena oportunidad porque además te daban créditos de libre elección (o libre configuración) y así te podías quitar alguna que otra asignatura. Y para allá que fui, a ver qué era eso. Lo que empezó siendo una actividad más se convirtió en una gran pasión. Todos los años, hasta que terminé la Universidad, buscaba huecos en el calendario para tener mi momento con ella. Hice informativos, programas deportivos, de viajes... ¡Qué recuerdos! 

Como no podía ser de otra forma, mis primeras prácticas fueron en la radio. Y eso, os aseguro, fue casual. Un verano en Onda Cero, el otro en COPE... y poco a poco la unión entre nosotras se fue haciendo más fuerte. La radio tiene algo que engancha, 'el gusanillo de la radio' como lo llama una amiga mía. La radio es pura magia, te atrapa y te emociona. 


No sé si nuestra relación será eterna pero hoy tengo la suerte de disfrutar cada día de ella y de vosotros, que estáis al otro lado. Porque la radio no solo son los locutores que están detrás del micrófono, la radio no es nada sin todos los que la encienden por las mañanas, al llegar al coche, mientras hacen la comida, antes de irse a dormir... La radio no tiene sentido sin los que buscan en ella informarse, entretenerse o simplemente un poco de compañía. 

¡Larga vida a la radio!

Nos volvemos a leer mañana.



martes, 4 de febrero de 2014

Un canto a la vida

Vida, no pases de largo
y sálvanos de quien nos hiere.
Vete, malo vete
y déjanos vivir en paz
con lo amargo de la vida 
y con la felicidad. 
Vete, malo vete
no destruyas nuestro hogar,
lucharemos por la vida
por un poco de felicidad...* 


La verdad es que llevo un rato pensando en cómo empezar este post, en cómo continuar después de la estrofa de este tema de Manuel Carrasco que tanto representa, de este canto a la vida hecho canción y que cada día tantas y tantas personas corean. Él le pide que se vaya, que se vaya lejos y que deje que la vida se imponga. Hoy es lo que piden millones de personas en el mundo: que la vida triunfe sobre el cáncer.



Cáncer, esa palabra que, no os voy a engañar, me da miedo hasta escribir. Que no querría nunca tener que escuchar pero de la que todos sabemos. Seis letras que nombran a una enfermedad que cada año afecta a más gente pero contra la que, afortunadamente, cada vez hay más avances. Hoy es el Día Mundial de la Lucha contra esa enfermedad y, al margen de las cifras, hay que prestar atención a las historias, a las caras, a las familias y a las vidas que hay detrás de cada número, de cada caso. Todas ellas historias de superación, de fuerza y de ganas de vivir. Porque si hay algo fundamental en la lucha contra este malo (como lo llama Manuel Carrasco), son las ganas de tirar para adelante, de aferrarse a una vida que, a pesar de todo, es bella, muy bella.

En la prevención está el éxito de esta batalla. Lo dice la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y lo dicen los médicos que no se cansan de repetir la necesidad de hacerse revisiones periódicas. El tiempo es la clave en la lucha por salir adelante, por despedirse de la enfermedad.


Qué gran ejemplo tenemos en artistas de nuestro país y de fuera de nuestras fronteras que alzan su voz para animar a quienes están en plena lucha y asegurarles que SE PUEDE. Me acuerdo especialmente de Luz Casal, Kylie Minogue, Anastasia... Mujeres fuertes, valientes, como tantas otras mujeres y hombres anónimos que han superado una etapa y hoy miran para adelante con la ilusión de aquellos que saben que la salud es un tesoro. 

El post de hoy es para todos ellos, para todos esos valientes anónimos y también para los investigadores que desde sus laboratorios trabajan en la búsqueda de una cura a la enfermedad.


Vete, malo vete y déjanos vivir en paz

¡Hasta mañana! 



* Manuel Carrasco cedió todos los derechos de autor del tema Nadie quiere que bailes con nadie (incluido en su disco Habla) a la AECC.