Tengo ganas de verte

Hoy tengo ganas de verte, de que pasemos una de nuestras noches de conversaciones atropelladas y risas sinceras. De miradas que hablan y de silencios que lo dicen todo. Porque, no me negarás, que si hay algo que tú y yo hemos conseguido es que nuestros ojos expresen lo que no se atreven a hacer las palabras. No sé si algún día nuestras miradas llegaron a entenderse, pero a mí me valió lo que me dijeron. Para que luego digan que "ojos que no ven, corazón que no siente". El nuestro sintió viendo y mirando sin pudor, sin prisa, sin reparos, entreteniéndose en ese pequeño gesto, en la tímida caricia y en esa palabra que se detiene antes de ser pronunciada pero que se intuye tras la lengua reprimida. 

Hoy tengo ganas de estar contigo, de resumirte todo lo bueno que me ha pasado en los muchos meses que llevamos sin vernos y de pasar por alto lo malo, que también lo ha habido. Quiero volver a hacerte cómplice de mis pasos, pedir tu consejo, buscar tu consuelo y sacarte una de esas risas que tanto hemos disfrutado. Quiero que me cuentes cómo es tu camino, hacia dónde te lleva, si está lleno de baches o si transcurre por un bonito paraje.


Tengo ganas de todo eso y más, de que te sientas orgulloso de mí aunque apenas me conozcas o a pesar de que me conoces más de lo que a mí me gustaría. Qué le voy a hacer si nuestras conversaciones cuando el sol ya no ilumina son transparentes a pesar de que actúan a ciegas, sin referencia. Confianza y transparencia. Dos caras de una misma moneda con la única cruz de la vulnerabilidad. Y qué más da sentirse vulnerable si a la vez te sientes protegida, arrullada por unos ojos sinceros y unas cálidas palabras. Qué importa si gracias a todo eso puedes ser tú misma. 


Sí, hoy tengo ganas de sentir esos nervios de la primera vez, la emoción de un recibimiento sentido y la calidez de un abrazo más largo e intenso de lo habitual. Tengo ganas de montarme en el coche y entonar a voz en grito la canción que tantas veces sonó aquella vez, ¿la recuerdas? Menos mal que nunca llegaste a verme a través del cristal desgañitándome intentando parecerme a la cantante. 

Hoy tengo ganas de ti, de nosotros, de nuestro tiempo compartido. Tengo ganas de parar el mundo, de coger fuerzas, y de que siga girando unos meses más... hasta la próxima vez. 


"Lo nuestro, ¿qué es lo nuestro? Por ahora, al menos, es una especie de complicidad frente a los otros, un secreto compartido, un pacto unilateral". 

(Mario Benedetti) 

Comentarios

  1. Pues debería haber comentarios, Marta... porque es de una belleza y de una sutilidad y de una armonía y de una suavidad... y de una BELLEZA, que yo creo que es solo una cuestión de timidez (y respeto) el que este post no esté abarrotado de comentarios (o a lo mejor los hay y yo no los veo, que ya sabes que ando últimamente más pa'llá que pa'cá ;-)
    Un abrazo enorme y...dispuesta a verte cuando quieras.

    ResponderEliminar
  2. Alicia, muchas gracias por tu comentario y bienvenida a este "mi mundo" ;-) Un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  3. Gracias, Marta. Lo considero un honor y un privilegio. Y un último ruego, querida mía, sigue escribiendo para ver si yo -y otras como yo- somos capaces de comprender que, a veces, no pasa nada -es más: es imprescindible- que aprendamos de una vez por todas a "parar el mundo"... Para poder disfrutar de nuestro auténtico mundo. Un beso enorme y muchas gracias, Marta (ya me encantaba escucharte...y ahora me encantará seguir leyéndote ;-))

    ResponderEliminar
  4. Maravilloso, ahora que mi hijo esta lejos tengo esa sensacion.Por desgracia hemos compatido mucho, ha sido mi baston. La vida sigue, no es igual pero sigue y el sol tiene que volver a salir.
    Gracias por poner con palabras mis sentimientos.
    Un abrazo Marta

    ResponderEliminar
  5. Gracias a ti Estrella por estar ahí siempre. La vida sigue, por supuesto, y es una constante evolución, cambio y adaptación. Vendrán tiempos mejores y lo importante es estar vivo y sentirlo para verlo. Un besazo enorme.

    ResponderEliminar
  6. Toni MaPo INSTAGRAM
    Oh Marta,me haces sentir tantas cosa,se me eriza la piel,me corre un escalofrió pos la espalda,la persona que ha conseguido enamorarte,que te hace sentir esas cosas que nos cuentas,y que te expreses de tal manera(aunque esto ultimo creo que viene un poco de serie)es una persona muy muy afortunada,déjame quererte un poquito a mi también,por que últimamente no tengo muchas ganas de vivir y leerte me emociona y me llenan tu palabras,tu amigo y admirador en la lejanía. Toni(Mallorca)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Toni. Muchas gracias por tu comentario y por leer el blog. Solamente por saber que con lo que escribo te hago sentir ya merece la pena seguir haciéndolo. Siempre hay que tener ganas de vivir, de sentir... te invito a que le eches un ojo a la entrada "Sin miedo a sentir" y también a "Eres especial". Las malas rachas pasan y la vida hay que disfrutarla. Nos seguimos leyendo!! ;-)

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Eres especial

¿Y si fuera amor?